Como muchos profesionistas jóvenes en Omaha, Gabriela Martínez piensa entre quedarse y partir hacia otro lugar.
La graduada en trabajo social de la Universidad Creighton en el 2015 recientemente dejo su puesto en Inclusive Communities para comenzar un viaje por un camino todavía sin definir. La hija de inmigrantes de El Salvador en un momento consideró convertirse en abogada en inmigración y redactar una nueva política en inmigración. Puede ser que ella todavía busque hacerlo, pero por ahora ella está buscando continuar con el trabajo en diversidad e inclusión al que ha dedicado gran parte de su vida.
A diferencia de la mayoría de los jóvenes de 24 años de edad, Martínez ha defendido la justicia social y ha sido activista desde su infancia. Ella creció viendo como sus padres ayudaban a la comunidad salvadoreña, primero en Nueva York en donde vivía su familia y después durante las dos últimas décadas en Omaha.
Sus padres escaparon del régimen opresor en su país nativo buscando la promesa del sueño estadounidense. Fueron inspirados por la teología de liberación del arzobispo Óscar Romero quien fue asesinado por hablar en contra de la injusticia. Una vez que sus padres se asentaron en los Estados Unidos de Norteamérica ella comenta que apreciaron una necesidad de ayudar a los inmigrantes y refugiados salvadoreños.
”Por eso se involucraron. Ellos querían ayudar a cambiar algunas las cosas, querían hacer que fuera más fácil para las generaciones futuras y para los nuevos inmigrantes que venían a este país”.
Ella recuerda asistir a marchas y ayudar durante ferias de información.
En Omaha sus padres fundaron la Asociación Cívica Salvadoreña de Nebraska que trabaja con el consulado salvadoreño y se asocia con el Legal immigrant Center (antes conocido como Justice for Our Neighbors). Un taller reciente se enfocó en la preparación para el final del TPS (Temporary Protected Status- Estado de Protección Temporal) en el 2019.
«Trabajan en ayudar a que las personas obtengan un pasaporte, a que las personas puedan comunicarse con oficiales salvadoreños. Si alguien es encarcelado entonces ellos se aseguran de que conozcan sus derechos y que tengan acceso a las personas con quienes necesitan hablar”.
Martínez todavía ayuda a sus padres con esto pues es algo que se alinea con lo que ella quiere.
«Me siento muy orgullosa de mis raíces”, nos dijo. “Mis padres abrieron muchas puertas para mí. Ellos me enseñaron muchos valores que se han quedado en mí hasta la fecha. Ver todo lo que trabajan me hace pensar que yo no estoy haciendo lo suficiente, así que siempre me enfoco en dar más y ser la mejor versión de mi misma que pueda ser ya que eso es para lo que han trabajado toda su vida”.
Martínez ha visitado a sus familiares en El Salvador en donde las condiciones de vida y las normas culturales son un marcado contraste a lo que ha experimentado en los Estados Unidos de Norteamérica.
Ella asistió a un campamento de Inclusive Communities cuando tenía 15 años de edad, para posteriormente convertirse en delegada y pasante antes de ser contratada como facilitadora para las series Table Talks de la organización sin fines de lucro sobre cuestiones tales como el racismo y la desigualdad.
Ella disfrutó “plantar las semillas para conversaciones futuras”, además de “dar una voz a las personas que piensan que no la tienen”.
Inclusive Communities fomenta el crecimiento personal.
”Las personas con quienes fui al campamento ahora están en camino a ser doctores y abogados y ahora están dando algo de vuelta a la comunidad. Me enorgullecen los jóvenes con quienes pude trabajar pues por mucho que les enseñado algo ellos también me enseñaron a mí y ahora los veo trabajando y como lo hacen mil veces mejor que yo. Me encanta ver todo lo que han avanzado. Personas que eran algo calladas cuando les conocí por primera vez ahora hacen que se escuchen sus voces”.
Martínez considera que ha hecho una diferencia.
«Me encanta ver el impacto sobre la comunidad, ante cuantas personas actué como facilitadora y los programas que pude desarrollar”.
Ella ha trabajado en reservaciones de nativos americanos, participado en viajes de inmersión y conferencias en justicia social y apoyado en manifestaciones.
«Me enorgullece ver a otros latinos trabajando y lo apasionados que se muestran al ser ellos mismos y defender lo que les importa. Hay muchas mujeres fuertes que se han tomado el tiempo para invertir en mí. Alguien a quien admiro por su trabajo político es Marta Nieves (Presidenta del Caucus Latino del Partido Democrático de Nebraska). Yo en verdad aprecio el historial de Marta trabajando en esta área”.
A Martínez le impulsa que Tony Vargas haya progresado políticamente, primero en el Consejo Académico de Omaha y ahora en la Legislatura de Nebraska.
En cuanto a sus planes, ella dijo: “Estoy trabajando para que mi siguiente paso sea el adecuado y que quiera hacer el trabajo no por el dinero sino porque es por el bienestar común”.
Aunque su familia inmediata está en Omaha, sus amigos han buscado oportunidades fuera de Nebraska y puede ser que un día ella haga lo mismo.
«Me gustaría ver lo que puedo lograr en Omaha, pero necesito de una ciudad más grande y de personas de diversos orígenes y culturas de quienes pueda aprender. Yo creo que Omaha está demasiado segregada”.
Como muchos otros millennials, ella siente que hay demasiadas barreras para que las personas de color puedan avanzar aquí.
«Esta comunidad todavía es dominada por las personas que no son de color”.
Sin importar en donde resida, ella dijo que “empoderar y defender” a las personas marginadas para que “puedan ser escuchadas en diversos espacios” será algo clave en su trabajo.
A pesar de los logros en diversidad e inclusión, ella considera que los Estados Unidos de Norteamérica todavía tiene un largo camino por delante. Ella ha visto como muchos lugares de trabajo no hacen nada en casos de racismo o sexismo y muchos ambientes laborales en donde a las personas que reportan casos de discriminación se les dice que están “exagerando” o siendo “demasiado políticamente correcto”. Ese tipo de actitud despectiva, nos comenta, no puede seguir y ella tiene la intención de ser la voz de quienes son silenciados.
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