El congresista Don Bacon presentó el jueves un proyecto de ley que aumentaría las penas para quienes sean condenados por asesinar o conspirar para asesinar a oficiales de seguridad pública.

La iniciativa, conocida como “Back the Blue Act“, también establecería sentencias mínimas obligatorias para quienes agredan a oficiales estatales o locales financiados con recursos federales, lo que podría incluir a bomberos, capellanes, jueces federales o miembros de escuadrones de rescate.

En caso de que se produzca una muerte, la ley impondría una pena mínima obligatoria de 30 años de prisión. Intentar huir para evitar un proceso judicial conllevaría una pena mínima de 10 años.

“Creo que si alguien agrede o asesina a un agente de policía, no debería volver a estar en libertad”, afirmó Bacon. “Hay que sacarlos de las calles. También considero que esto actúa como un factor disuasorio cuando la gente ve que realmente se aplica”.

El proyecto cuenta con el copatrocinio del representante Jared Golden, un demócrata centrista de Maine.

Bacon ya había presentado propuestas similares bajo el mismo título en 2021 y 2023, pero no contaron con apoyo bipartidista y nunca llegaron a votarse. Esta vez, expresó su optimismo de que el resultado sea distinto.

“Puedo ver que esta propuesta se apruebe en la Cámara de Representantes”, señaló Bacon. “En el Senado se necesitan 60 votos, lo que obliga a que tenga un respaldo más bipartidista, y espero que un número suficiente de demócratas la apoyen”.

El jueves, Bacon se reunió con una docena de líderes de agencias policiales del área metropolitana de Omaha para escuchar sus opiniones sobre otras posibles iniciativas legislativas que afectan su labor.

Algunos expresaron su preocupación por una propuesta de ley en California que prohibiría a los agentes cubrirse el rostro durante operativos.

Bacon sostuvo que los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) deberían tener derecho a cubrir su identidad durante los arrestos para evitar ser acosados o amenazados.

“ICE tiene razones de sobra para querer usar mascarilla en estos momentos y proteger su identidad cuando están en público”, dijo. “Tienen que identificarse al realizar arrestos, pero lo único que buscan es protegerse a sí mismos y a sus familias”.

Bacon también mencionó que el alguacil del condado de Douglas, Aaron Hanson, le planteó la necesidad de contar con un puesto de mando móvil y la posibilidad de colaborar con el condado de Sarpy y la ciudad de Omaha en un campo de entrenamiento conjunto.

La “Back the Blue Act” contempla otorgar hasta 20 millones de dólares en subvenciones a agencias del orden público, con el objetivo de fortalecer las relaciones entre la policía y las comunidades a las que sirven.

Según Bacon, el campo de entrenamiento sería un posible beneficiario de las subvenciones estipuladas en su proyecto.

La traducción de Hola Nebraska.